El tamaño de King Kong ¿es posible?

Cualquiera de las versiones cinematográficas de King Kong nos presenta a un espectacular gorila que es al menos 10 veces más grande que cualquier otro gorila adulto que podamos encontrar.

Por si fuera poco, en la versión rodada por Peter Jackson en 2005, King Kong no solo es gigantesco, sino tremendamente ágil. ¿Sería posible?

Hablemos de proporciones

Cuando variamos el tamaño de los objetos, para que guarden correctamente las proporciones hay que variar todas las dimensiones del objeto. De lo contrario, puede ocurrir lo que al personaje Mike Tevé de Charlie y la fábrica de chocolate, que después de haber sido correctamente reducido exige recuperar su altura, y se le concede el deseo. Sólo que únicamente le «estiran» en vertical, quedando terriblemente deformado.

Imaginemos que queremos construir un dado similar al del parchís, pero cuyo arista sea el doble de grande. Para que siga conservando su forma cúbica, estamos obligados a doblar el tamaño de todas las aristas. Ahora bien ¿su tamaño es ahora el doble?

Si calculamos su volumen, éste es ahora 8 veces más grande, y el área 4 veces mayor. Ello se debe a que el volumen depende de una longitud elevada a la 3ª potencia, y el área de una longitud elevada a la 2ª potencia. En el caso de un cubo:

V_{cubo} = L^3

A_{cara} = L^2

Si por el contrario hacemos un cubo con el arista 10 veces más grande que el original, el volumen y el área se verán multiplicados por 1000 y 100, respectivamente.

Vamos con King Kong

Un gorila adulto puede medir 1,75 m de altura y tener 200 kg de masa. Además, la relación entre la masa del gorila y su tamaño es siempre la misma, al menos de forma aproximada (depende de factores como la musculatura o la cantidad de grasa del individuo). Un gorila 10 veces más alto verá multiplicada por 1000 su volumen, y por lo tanto su masa será 1000 veces mayor. Es decir, King Kong debería tener una masa aproximada de 200 toneladas.

Además, la planta de los pies (que es una superficie) aumenta no 1000 veces, sino «sólo» 100. Por lo tanto, sus nuevos pies, que tienen una superficie 100 veces más grande, debe soportar una masa 1000 veces mayor.

Para que King Kong pudiese sostenerse en pie, todo su organismo debería cambiar internamente, o se vendría abajo por su propio peso igual que un castillo de naipes. Su esqueleto tendría que ser mucho más fuerte, y los músculos, articulaciones y tendones mucho más resistentes para soportar una masa tan grande.

Sin embargo, surgiría un nuevo problema: al poseer un esqueleto más fuerte y una estructura muscular más potente, el gigantesco simio perdería agilidad y rapidez de movimientos, dejando de ser el gran luchador  que se aprecia en la película.

 

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