El ciclo del agua, versión musical

La canción Mi Agüita Amarilla, de Los Toreros Muertos, explica de una forma muy humorística el ciclo del agua.

En realidad, teniendo en cuenta (y a pesar de) su intención humorística, hay que reconocer dos cosas: una, que a Pablo Carbonell (autor de la letra) debían gustarle bastante las clases de Ciencias Naturales; otra, que las aprovechaba, ya que sólo hay una frase en la que se equivoca.

El ciclo del agua, según Pablo Carbonell, se resume en:

…Sale de mí una agüita y amarilla cálida y tibia

Y baja por una tubería,
pasa por debajo de tu casa,
pasa por debajo de tu familia,
pasa por debajo de tu lugar de trabajo,
mi agüita amarilla, mi agüita amarilla.

Y llega a un río,
la bebe el pastor,
la beben las vaquitas,
riega los campos,
mi agüita amarilla, mi agüita amarilla.

Y baja al mar,
juega con los pececillos,
juega con los calamares,
juega con las medusas
y con las merluzas
que tú te comes.
mi agüita amarilla, mi agüita amarilla,
mi agüita amarilla, mi agüita amarilla.

El sol calienta mi aguita amarilla,
la pone a cien grados,
la manda para arriba,
viaja por el cielo,
llega a tu ciudad
y empieza a diluviar.

Moja a las calles,
moja a tu padre,
tu madre lava la vajilla
con mi agüita amarilla.
Moja el patio del colegio,
moja el ayuntamiento
mi agüita amarilla, mi agüita amarilla…

¿Dónde está el error?

La canción considera que el agua, para evaporarse, necesita llegar a una temperatura de 100 ºC, lo cual es falso. Hay que distinguir los dos procesos mediante los cuales un líquido puede pasar a estado de vapor: ebullición y evaporación.

Ebullición

Es un proceso de cambio de estado de líquido a gas, que ocurre a una temperatura determinada, y en cualquier punto del líquido. En el caso del agua, si la presión es de 1 atmósfera, dicha temperatura es 100 ºC.

Un ejemplo de ebullición es el agua cuando rompe a hervir. Si nos fijamos, las burbujas de vapor se forman en cualquier sitio, incluso en el centro del líquido, y no sólo en la base del recipiente que usemos para calentar el agua.

Evidentemente, esto no ocurre cuando «el sol calienta mi agüita amarilla«: ni en los veranos más calurosos, ni siquiera en un desierto, se ha llegado a una temperatura de 100 ºC. Afortunadamente.

Evaporación

Este proceso, en cambio, ocurre a cualquier temperatura y sólo sobre la superficie del líquido. Es lo que hace que se seque la ropa, el suelo recién fregado o el agua del mar en las salinas, para extraer la sal.

Que este fenómeno ocurra con más o menos rapidez depende de varios factores:

  • La temperatura: cuanto más alta sea, más rápidamente se evapora el líquido.
  • La presión de vapor del líquido (si hablamos de agua, una presión de vapor alta significa que el aire está muy húmedo, y si es baja, el aire estará muy seco): cuanto mayor sea, más difícilmente se evaporará el agua
  • La superficie del líquido: para que se evapore rápido, la superficie debe ser lo más grande posible, para lo cual interesa que el líquido esté muy extendido.

Estos factores determinan, por ejemplo, que para secar la ropa, lo ideal es que haga calor (alta temperatura), haya poca humedad (baja presión de vapor) y la ropa esté estirada (gran superficie de líquido). Por ello en verano la ropa se seca mucho más rápidamente que en invierno (baja temperatura, mucha humedad).

La evaporación también explica que en las salinas, se acumula el agua salada en superficies muy grandes con muy poca profundidad.

salina
Salina

Ésto es lo que ocurre cuando «el sol calienta mi agüita amarilla«, pero ya hemos visto que no es necesario llegar a los 100 ºC

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