Sodio caminando sobre el agua

Una de las reacciones químicas más vistosas que podemos realizar en el laboratorio es la que tiene lugar entre el sodio y el agua.

El sodio es un metal muy peculiar: es muy blando (lo podemos cortar con un cuchillo de forma parecida a la mantequilla), ligero (es menos denso que el agua) y reacciona con el agua de forma muy rápida, incluso violenta si no tomamos precauciones.

¡Veamos qué ocurre!

Para ver mejor la reacción, vamos a añadir unas gotas de fenolftaleína al agua. Este indicador ácido-base cambia de color dependiendo del pH: si es ácido o neutro, la fenolftaleína es incolora, pero se vuelve rosa cuando el pH es básico.

También habrá que tener en cuenta que:

  • El trozo de sodio debe ser lo más pequeño posible, no cortaremos un trozo que sea mayor que una lenteja.
  • El recipiente que contenga el agua debe tener la boca lo más ancha posible. Mejor una piscina que un barreño, y mejor un barreño que un vaso.
  • La cantidad de agua en dicho recipiente debe ser la máxima posible, pero siempre dejando una cierta altura sin cubrir para que el sodio no se escape del recipiente.

Sodio caminando sobre el agua

Al echar el sodio en agua, comienza la reacción, y dos cosas nos llaman la atención:

  1. El sodio reacciona muy rápidamente, pero no se hunde en el agua. Y no solo es debido a que sea menos denso que ésta. De hecho, el sodio se desplaza flotando por la superficie del líquido hasta que se consume completamente.
  2. Debajo de los puntos por los que ha pasado el sodio el agua ha adquirido un color rosa fuerte, dando lugar a unos curiosos dibujos.

¿Qué ha ocurrido?

La reacción que ha tenido lugar es:

Na (s) + H_2 O \rightarrow NaOH (aq) + H_2 (g)
  • El hidróxido sódico es el responsable del color rosa, ya que vuelve básico el pH del agua
  • El sodio ha flotado por el agua, no solo porque es ligeramente menos densa, sino porque se forma hidrógeno en estado gaseoso justo en la superficie de contacto entre el agua y el metal. Esta capa actúa como un colchón de gas y empuja al sodio hacia arriba, haciendo que éste pegue «saltitos».
  • El hidrógeno formado forma parte del peligro de realizar esta reacción sin precauciones: es un gas altamente inflamable una fuente cercana de calor o una llama podría provocar una explosión.

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